En este momento, estamos pasando por una situación sin precedentes. Multitud de negocios han tenido que cerrar debido al estado de alarma, con la sangría que ha supuesto para todos los profesionales. Por eso ha surgido de manera salvadora el comercio online, dando una bocanada de aire al comercio tan castigado en esta crisis.
Por ello han surgido y están apareciendo multitud de páginas web en la que se venden todo tipo de productos. Productos que hasta ahora estábamos acostumbrados a ir a comprarlos a la tienda.
En consecuencia, sabemos lo importante que es tener una tienda online para poder vender nuestros productos sin tener que cerrar nuestro negocio por más tiempo.
Estamos recibiendo multitud de emails en los que se nos anuncia una empresa que ya conocíamos y que de repente tiene ahora una tienda online. Sufrimos ahora el aluvión de nuevas webs vendiendo todo tipo de productos. Esto hace que seamos muy selectivos a la hora de decantarnos por una tienda u otra o por un producto u otro. Tenemos el poder en nuestro dispositivo y somos nosotros siguiendo nuestro instinto o consejo por parte de otros consumidores los que nos decantamos por una compra.
En este artículo vamos a ver una serie de errores que vemos en numerosos comercios electrónicos y que hacen que nos decantemos por abandonarlos y pasarnos a la web de la competencia.
1º ¡Esta tienda es un bazar!
Cuantas veces hemos visitado una tienda online en la que en vez de ver una serie de artículos ordenados según categorías, vemos toda una exposición de los mismos de manera desorganizada que lo único que consigue es marearnos.
Si un negocio cuida el aspecto físico de su tienda para que entren más clientes y compren más, lo mismo debe ocurrir con nuestro ecommerce. Este debe tener un aspecto limpio, de fácil navegación, y con los productos bien agrupados por categorías, mostrando en primera instancia aquellos que queremos vender primero.
2º Imágenes sin cuidar.
Lo importante de una venta de un producto es su precio, sobre todo ahora que tenemos más facilidades de comparar el mismo artículo sin tener que movernos de casa. Si este es atractivo para el consumidor clickará en él, pero si le acompaña una imagen de mala calidad o en la que el producto no se muestra de manera atractiva no nos decidiremos por comprar en esa web.
Debemos cuidar en todo momento las imágenes de nuestros productos. Sabemos lo importante que es el dicho «una imagen vale más que mil palabras». En este caso es así. Siempre nos fijaremos máss a la hora de realizar la compra por aquella web donde la imagen del producto lo muestra claro y atractivo.
3º Mucho texto.
Como nos gusta huir de las webs en las que nos inundan con información técnica sobre los productos que venden y que casi no tiene imágenes que lo acompañen.
Siempre buscamos las imágenes de un producto (y cuanto más tengan mejor), para poder conocerlo. Queremos tener la sensación como si lo tuviéramos en nuestras manos y lo pudiéramos ver desde cualquier ángulo. Por eso prolifera el acompañar los productos con imágenes en 360º que nos enseñan completamente como es un artículo.
Siempre iremos a la web que tenga menos texto y más imágenes para poder satisfacer toda la información que necesitamos antes de realizar nuestra compra.
4º Sin enlaces a redes sociales.
Antes la gente daba a conocer su negocio con el boca a boca. Cuando nos decían que un artículo era bueno, o nos recomendaban un producto determinado, lo primero que hacíamos era ir a por ese.
Esto mismo ocurre hoy en día con las redes sociales. Lo compartimos todo a todos nuestros contactos y en todo momento. No tardamos ni un segundo en pasar el enlace de una web si hemos visto algo que nos atrae o que nos ha dado buenos resultados.
Por eso, una buena tienda online debe tener enlaces a redes sociales para que se puedan compartir todo lo que vendemos y darlos así a conocer de manera más rápida.
Pero debemos cuidar que estos enlaces estén visibles en todo momento y que estén posicionados en puntos estratégicos de nuestra página web para que nos sea más fácil pulsarlos.
5º Menú poco claro.
Los menús son unas buenas herramientas para poder acotar nuestras búsquedas. Tienen que estar separados por categorías y subcategorías (si así fuera necesario) para facilitar el encuentro del artículo que queremos ver.
Estos menús no deben ser muy grandes ni contener muchas secciones. No queremos que el posible cliente se maree con tanta información y no sepa como encontrar lo que busca.
6º Enlaces a productos.
Cuando nuestra web aparece en un buscador siempre nos llenamos de alegría. Nos encanta ver que aparecemos en las primeras posiciones.
El problema viene cuando pinchamos en el enlace y este nos lleva al «home de nuestra web». Tanto esfuerzo por conseguir que aparezcamos en las primeras posiciones y todo nuestro trabajo se pierde cuando el posible cliente se encuentra con una web que no le lleva al producto que le interesa y tiene que navegar de manera confusa a través de la misma para poder encontrarlo con la consiguiente pérdida de tiempo.
Esto lo debemos evitar en todo momento y tenerlo como algo sagrado. Todo enlace que anuncie un artículo debe llevar a la página donde está ese artículo.
7º Sin opiniones.
Tan importante son las imágenes de un producto como las opiniones que encontramos sobre el mismo. Muchas veces nos decidimos a realizar una compra según los comentarios que encontramos en la parte inferior del artículo. Estamos acostumbrados a pedir consejo al amigo o familiar de turno sobre un producto y, a la hora de realizar nuestra compra nos fijamos en cual ha sido su experiencia al resto de consumidores.
Por eso, debemos de cuidarnos de que en nuestros productos haya un apartado donde la gente pueda opinar sobre su experiencia de compra. Esto nos va a dar un buen Posicionamiento SEO y va a hacer aumentar nuestras ventas.



